Meditación para la vida
Suena el despertador y tú ya estás agotada.
Desayunas cualquier cosa y sales corriendo al trabajo (con o sin niños). Atasco.
Estrés en el trabajo. Estrés con los niños. O con el perro.
Solo paras después de cenar y te pones a mirar videos en redes sociales o una serie en Netflix.
Tu cabeza se llena de basura, pero crees que es lo único que te desconecta del día.
Y a dormir (poco, que te quedaste viendo una serie).
¿Te suena?
Tú puedes hacer lo que quieras con tu tiempo. Nada que objetar.
Pero todo esto te desconecta de ti. Y eso no te va a quitar ni la ansiedad ni a tu jefe de encima.
Meditar conmigo, de primeras, tampoco va a hacer desaparecer a tu jefe.
Pero sí hará que pares y observes la rueda de hámster en la que estás y decidas decorarla de otra forma.
O salir de ella.
Moverte de donde no eres feliz.
Tu inconsciente te esta gritando, te pide abrir un espacio para mirarte y dejar la inercia del día a día.
Te pide una ventana para respirar.
Meditar conmigo es fácil porque solo necesitas media hora cuando quieras y donde quieras.
Y, sobre todo, me tienes para ti, me adapto a ti.
No soy una aplicación con las mismas meditaciones para todos. Eso no te sirve para aprender a observar el caos sin sumergirte en él.
Venga.
Date el permiso de ser. Te lo debes.
